Cuidar tus plantas suele ser un desafío, especialmente cuando se trata de trasplantarlas. ¿Cuándo es el momento adecuado? Te damos 7 consejos con éxito garantizado para que sepas cuándo y cómo trasplantar mejor a tus compañeros de piso verdes.

¿Qué hacer cuando las plantas crecen? Razones ecológicas para trasplantar

Embellecen nuestras cuatro paredes y, a menudo, garantizan un mayor bienestar, especialmente si las cuidamos: las plantas de interior asumen el papel de compañeras de cuarto verdes.

El trasplante forma parte del cuidado, especialmente en el caso de las plantas jóvenes. Esto les permite desarrollar sus raíces de manera óptima y crecer sanamente. Pero, ¿cuándo es necesario trasplantar?

Posos de café como fertilizante: Los mejores consejos para tus plantas

Los fertilizantes y productos químicos artificiales están obsoletos. Pero, ¿cómo se consigue que las plantas florezcan sin ayuda sintética? Es muy sencillo: utiliza posos de café como fertilizante. Obtenga más información sobre los fertilizantes naturales.

La planta te lo mostrará por sí sola. Lo único que tienes que hacer es sacar con cuidado la planta de su maceta. Si sus raíces llenan toda la maceta o incluso sobresalen y ocupan la mayor parte del suelo, es hora de trasplantarla.

Si además encuentra tierra blanca con costra o depósitos blancos en la maceta de barro, es posible que el agua de riego sea demasiado dura o que la planta haya recibido demasiado fertilizante. En este caso, también necesitarás trasplantar tu planta.

Al igual que los humanos, las plantas están en constante evolución: sus raíces crecen constantemente y buscan constantemente nuevos nutrientes y más espacio. Si la maceta vieja se vuelve demasiado pequeña para el sistema de raíces, habrá falta de nutrientes y un crecimiento limitado.

¿Qué tengo que tener en cuenta a la hora de trasplantar? 7 consejos

No puedes equivocarte al trasplantar, pero hay algunas reglas básicas a tener en cuenta, como la edad de la planta y su comportamiento de crecimiento. Además de estas dos cosas, también es importante la época del año.

1. Elige el momento adecuado

Pero no sólo en primavera algunas plantas necesitan un cambio de maceta. Basta observar de vez en cuando cómo se desarrollan las raíces de la planta de interior mientras se riega.

La planta también muestra su comportamiento de crecimiento en la superficie. ¿Crece rápidamente? ¿Se forman hojas nuevas en grandes cantidades? Todas estas son señales de que se necesita una olla nueva.

2. Encuentra la maceta adecuada

No sólo es importante el tamaño de la planta, sino también el tamaño de la nueva maceta. Este no debe ser más de cuatro centímetros más grande que el anterior. Si la nueva maceta es demasiado grande, se puede acumular humedad en el exceso de tierra, lo que puede provocar que las raíces se pudran.

También asegúrese de que su planta crezca en ancho o profundidad. Las plantas con raíces profundas, como las orquídeas, suelen necesitar una maceta alta.

3. Mezcla la mejor tierra

Las plantas son exigentes, especialmente en lo que respecta al suelo. Para ellos, no todos los países son iguales. Plantarlas en un sustrato inadecuado puede provocar carencias de nutrientes, pudrición de las raíces u otros problemas.

Dependiendo de la planta, se requiere un suelo diferente. No te preocupes, puedes prepararlo tú mismo fácilmente en casa. Los siguientes aspectos son importantes:

Cada especie de planta tiene diferentes preferencias en cuanto al pH, la permeabilidad y la composición de nutrientes del suelo. Los cactus, por ejemplo, prefieren suelos bien drenados con poca capacidad de retención de agua pero más ricos en minerales.

La permeabilidad al aire y el drenaje del suelo son especialmente importantes cuando se trata de humedad estancada. El drenaje es un sistema utilizado para eliminar el exceso de agua del suelo. Puede estar formado por varias capas de material como arcilla expandida, grava o incluso arena.

Generalmente es aconsejable mezclar la tierra con arena, ya que así se evita el estancamiento del agua. Cómo ? Aireando el suelo, permitiendo una mejor aireación de las raíces.

Las proporciones de la mezcla de tierra dependen enteramente de las necesidades de la planta: para una planta de interior que prefiere un buen drenaje, la proporción de arena en la mezcla debe ser mayor. Para una planta que requiere condiciones de humedad más constantes, la cantidad de arena puede ser menor.

Si todavía está buscando su habilidad para la jardinería y quiere asegurarla, también puede utilizar productos especiales.

Si todavía está buscando su habilidad para la jardinería y quiere volver a asegurarla, también puede comprar sustratos especiales. Estos ya están adaptados a las necesidades de una planta específica.

4. Saca la planta de la maceta vieja.

Una vez que se prepara la maceta más grande, incluida una capa gruesa de mezcla para macetas, se puede comenzar a trasplantar. Para ello, golpea ligeramente la maceta vieja para ventilar la planta de interior y poder retirarla más fácilmente.

Lo mejor es sujetarlo por el tallo o por varias hojas a la vez. Bajo ninguna circunstancia debes tirar demasiado fuerte de la planta porque no quieres dañarla, sino hacer algo bueno por ella. También ten cuidado de no dañar las raíces, aunque esto no siempre es fácil.

5. Limpiar las raíces

A veces puede suceder que la tierra de la maceta vieja esté infestada de parásitos como, por ejemplo, los mosquitos de los hongos. Un caso en el que se hace necesario liberar las raíces del suelo viejo.

Pero este paso también se recomienda al trasplantar. La mejor forma de limpiar las raíces es sacudirlas suavemente o sumergirlas en un poco de agua. Por supuesto, también puedes usar la otra mano.

6. Coloca la planta

Ahora coloque con cuidado la planta de interior en la nueva maceta y llénela con la tierra para macetas adecuada o con tierra para macetas preparada. Asegúrese de que la planta esté plantada a la misma profundidad que antes. Luego, empaquete la tierra ligeramente para evitar bolsas de aire.

7. Riego cuidadoso y cuidados posteriores.

Una vez que la planta de interior esté bien establecida en el fondo de la nueva maceta, es necesario regarla. Es necesario humedecer generosamente la tierra para asentarla y eliminar las bolsas de aire.

Si la planta de interior se siente cómoda en su antigua ubicación, no dude en dejarla allí. Si las hojas han sufrido “quemaduras” en forma de manchas marrones, conviene colocar la planta alejada de la luz. Sin embargo, la mayoría de las plantas prefieren lugares con suficiente luz natural.